El sector retail en América Latina vive una transformación sin precedentes. En un entorno cada vez más competitivo y digitalizado, los negocios minoristas en Perú y Chile enfrentan desafíos operativos derivados de caídas en sistemas, dispositivos desconectados o falta de mantenimiento remoto.
Estos problemas no solo afectan la eficiencia interna, sino también la experiencia del cliente, generando colas, errores en caja y pérdidas de ventas. Ante este panorama, la gestión inteligente de dispositivos móviles se ha convertido en un factor clave para garantizar la continuidad operativa en las tiendas físicas y digitales.
El desafío tecnológico del retail moderno
Los retailers actuales operan con una amplia red de tablets, escáneres, kioscos digitales y puntos de venta móviles (POS) que deben mantenerse conectados, seguros y actualizados en tiempo real.
Sin embargo, muchas empresas aún no cuentan con sistemas de control centralizado que permitan identificar incidencias o aplicar soluciones de forma remota, lo que ralentiza los procesos y eleva los costos de soporte técnico.
A esto se suma la rápida expansión del modelo omnicanal, donde la integración entre tienda física, ecommerce y logística requiere infraestructura tecnológica confiable, segura y ágil.
Un mercado en crecimiento que impulsa la transformación digital
Las cifras recientes confirman que el retail en la región atraviesa una etapa de expansión y digitalización acelerada:
- En Perú, las ventas del sector retail alcanzaron US$ 1.113 millones en enero de 2025, con un crecimiento interanual de 5,5 %, impulsado por el consumo en tecnología, supermercados y bienes domésticos (INEI).
- En abril del mismo año, las ventas minoristas sumaron S/ 4.059 millones (alrededor de US$ 1.082 millones), reflejando un avance de 5,3 % frente al año anterior.
- En Chile, el Índice de Actividad del Comercio (IAC) aumentó 6,4 % interanual en diciembre de 2024, con el comercio minorista creciendo 5,8 %, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
- Además, el volumen de importaciones del retail chileno cerró 2024 con un alza de 14,4 %, reflejando una sólida reactivación del consumo interno.
Estos indicadores demuestran que la región no solo se recupera, sino que avanza hacia una nueva etapa donde la tecnología y la eficiencia operativa son pilares de la competitividad.
SOTI MobiControl: la tecnología detrás del retail sin interrupciones
En este contexto, SOTI MobiControl se consolida como una solución integral para gestionar, supervisar y proteger los dispositivos móviles del ecosistema retail desde una sola plataforma.
Su implementación permite que los equipos de TI y operaciones mantengan visibilidad total sobre el estado de cada dispositivo, anticipándose a fallas o riesgos de seguridad. Entre sus principales beneficios destacan:
- Gestión centralizada: control total de dispositivos móviles, kioscos, escáneres y POS distribuidos en distintas sedes o países.
- Reducción del tiempo de inactividad: gracias al mantenimiento remoto y automatización de actualizaciones, se evita la interrupción del servicio en tienda.
- Seguridad avanzada: cumplimiento de normativas internacionales como PCI-DSS, garantizando la protección de datos sensibles de clientes y transacciones.
- Mayor productividad: los equipos se enfocan en la atención al cliente mientras la tecnología trabaja de manera fluida y sin interrupciones.
“Para los retailers, cada minuto de inactividad de un dispositivo móvil en tienda puede traducirse en clientes insatisfechos o ventas perdidas. Con SOTI MobiControl ofrecemos una herramienta que no solo gestiona y protege todos los dispositivos de la operación, sino que garantiza que la experiencia de compra siga siendo fluida y sin interrupciones”, afirma Ulrich Reiser, Country Manager de STG en Perú.
Conclusión: tecnología y experiencia, los nuevos pilares del retail moderno
La transformación digital en el retail de Perú y Chile avanza a pasos firmes, y la gestión inteligente de dispositivos se ha convertido en una pieza esencial de esta evolución.
Soluciones como SOTI MobiControl permiten que las empresas mantengan operaciones ágiles, seguras y conectadas, al mismo tiempo que fortalecen la confianza del cliente y consolidan su posición en un mercado cada vez más competitivo y tecnológico.






























